Buscar este blog

Un Blog de Edwin "El Bachi" Velásquez - Leal al Comandante Chávez y a Nicolás Maduro por el Socialismo Bolivariano - Delegado del Partido Socialista Unido de Venezuela - Comisionado Estadal de Formación Política de la JPSUV (D.C) - Premio Municipal al Liderazgo y Activismo Juvenil Livia Gouverneur 2012 y 2013 Mención Honorífica Mejor Liderazgo Juvenil - Vivir y Vencer Camaradas - ¡Viva Chávez! ¡Viva la Revolución!

5 de abril de 2012

Capriles Radonski: “La tierra es de todos”


Capriles Radonski: “La tierra es de todos”

Autor: Freddy Yepez

               

 

El candidato de la MUD dijo públicamente una gran verdad, pero sólo desde el punto de vista de la teoría y no de la práctica: “La tierra es de todos”. Capriles Radonski, como millones de venezolanos y venezolanas, creen en Dios y, seguramente, siguen haciéndose eco de esa idea que Dios hizo al mundo (como fauna y flora) y también al hombre y la mujer (como género humano). Dice la Biblia, y eso lo cree la inmensa mayoría del pueblo venezolano, que los primeros habitantes del Edén (Tierra) fueron: Adán y Eva, hecha ésta de una costilla del primero, lo cual no la excluía de ser la primera propietaria (como Adán el primer propietario) de la Tierra con todo lo que ella implicaba: ríos, montañas, mares, frutos, minerales; en fin, de toda la fauna y de toda la flora. Que los animales salvajes eso no lo entendieran o no lo aceptaran, es otra cosa que escapa al raciocinio de los seres humanos y del propio Dios, que ha debido saberlo desde el principio por ser el creador del universo.

 

 Si aceptamos como válido esa creencia que Dios hizo al mundo como al hombre y la mujer, y que Adán y Eva fueron sus primeros habitantes y los reproductores de la vida social, debemos llegar a la siguiente conclusión por un derecho natural de herencia: la tierra es propiedad de todos, como lo dice el candidato Capriles Radonski. Pero si llevamos la teoría o aplicamos la decisión de Dios en la práctica social, tendríamos el siguiente resultado: la tierra debería ser repartida, por partes iguales, entre más de siete mil quinientos millones de habitantes en su seno. Esta debería ser una gran verdad religiosa, pero no lo es.

 

 Se dice que entre el dicho y el hecho hay un largo trecho. La propiedad de la inmensa mayoría de la tierra en poder de unos pocos en perjuicio de la inmensa mayoría de la población del mundo es la prueba más fehaciente de la infidelidad de los creyentes en relación con la doctrina de Dios. El dicho es que la tierra es de todos. El hecho es que la mayor parte de la tierra pertenece a unos pocos. Ahora, si aplicáramos rigurosamente el dicho religioso en el hecho más allá de las fronteras religiosas sin exclusión, tendríamos como resultado del derecho natural de herencia, lo siguiente: en primer lugar, los más beneficiados en el reparto de la tierra serían los campesinos, porque son los que más tienen hijos; en segundo lugar, serían los proletarios, porque luego de los primeros son los que más tienen hijos; en tercer lugar, los marginados, porque después de los dos anteriores, son los que más tienen hijos; en cuarto lugar, serían los sectores de la pequeña burguesía, porque luego de los tres anteriores son los que más tienen hijos; y, por último (único quinto malo), los burgueses porque son los que menos tienen hijos. Sin embargo, la tortilla es al revés: los burgueses son los que más poseen tierras; los pequeños burgueses le siguen en posesión de tierra; los campesinos son propietarios, no todos, de pequeñas parcelas de tierra, las menos productivas; mientras que los obreros y los marginados, al carajo con la tierra, nada de nada.

 

 Eso le plantea un serio dilema a Capriles Radonski de ganar la Presidencia de la República: ¿cómo hacer que la tierra sea de todos si una de sus promesas esenciales es la defensa de la propiedad privada sobre los medios de producción? Si es consecuente con su dicho tendría que hacerlo realidad en el hecho para que nadie encuentre un largo trecho entre su dicho y el hecho.

 

 La persona más ignorante políticamente en el mundo sabe que existe propiedad privada sobre medios de producción y propiedad de Estado. Una es una cosa y la otra es otra cosa, no son iguales para decirlo en términos sencillos y entendibles. En el mundo actual los pocos rasgos de propiedad social se limitan a pequeñas comunidades lo que hace que no sea totalmente social sino, más bien, de propiedad comunal o privada de la comunidad que la posea.

 

 Hasta ahora, hablando de la ciencia natural, no se conoce ninguna experiencia en el mundo en que se pueda decir: la oruga, sin necesidad de matamorfearse en crisálida, se transforma en mariposa. Trasladando esa verdad a la política económica se podría decir: la propiedad privada, sin antes pasar a propiedad del Estado, no puede transformarse en propiedad social. Sólo esto último garantiza que la tierra sea de todos.

 

 No está ni en el programa de la MUD ni en la visión de mundo individual del candidato Capriles Radonski ponerle fin a la propiedad privada para que la tierra sea de todos bajo el falso alegato que todos somos hermanos por nacer en la misma nación. ¿Cómo podrían ser hermanos los explotados de sus explotadores si éstos les roban su plustrabajo? ¿Cómo podrían ser hermanos los peones de los latifundistas si éstos los explotan miserablemente, de forma extraeconómica, para que les trabajen sus tierras privadas?

 

Incluso, más bien, florece en el programa de la MUD esa idea de privatizar fundamentales medios de producción y de servicios públicos que actualmente se encuentran como propiedad del Estado, lo cual nuevamente alejaría demasiado la posibilidad de que un día la tierra (el más importante medio de producción con que cuenta el género humano en el planeta Tierra) sea de todos. La MUD, en general, no congenia con el socialismo y cree que los grandes problemas de la sociedad pueden encontrar soluciones favorables en el contexto de un capitalismo más humanizado.

 

 “La tierra es de todos” es un dicho, es una consigna, es un objetivo que, quieran o no reconocerlo, sólo el comunismo puede hacerlo hecho, realidad y unir para siempre el dicho con el hecho eliminando el trecho que les separa. Por lo tanto, prometer, sin que haya triunfado el socialismo en los países de capitalismo altamente desarrollado, que la tierra será de todos no es criticable pero asegurar que alguien, siendo Presidente de una nación en este tiempo de dominio del imperialismo capitalista en el mundo, la va a convertir en una realidad y que todos los venezolanos y todas las venezolanas podamos gritar a los cuatro vientos: “la tierra ya es completamente de toda la población venezolana”, no es más que una bochornosa oración de demagogia social, de palabrerío politiquero y de buscar, engañando pueblo, pescar en río revuelto.

 

 Si la MUD y su candidato Capriles Radonski creyeran de verdad que la tierra es de todos, no criticaran tanto las medidas de política económica que ejecuta el gobierno del camarada Chávez expropiando o nacionalizando tierras que están en manos de grandes burgueses que siguen aferrados al latifundio del más importante medio de producción con que cuenta el género humano.

 

 El capitalismo jamás se hubiese sostenido o construido en Francia de manera aislada. Si no se hubiese llevado el capitalismo al resto de Europa, antes que a otros continentes, el mundo fuera aún un feudalismo salvaje. Lo mismo vale para el socialismo. No olvidemos que el primer decreto del Gobierno Revolucionario de los Comisarios del Pueblo en Rusia fue, precisamente, la nacionalización de la tierra. Actualmente, ni existe la Rusia revolucionaria, ni existe la Revolución Bolchevique, ni existe socialismo ni existe nacionalización de la tierra. Ahora, Rusia ha vuelto a los brazos del capitalismo por, entre sus razones o causas esenciales, no haberse producido la Revolución Proletaria en las naciones más avanzadas del capitalismo. En fin: mientras no exista comunismo, la tierra no será de todos, sino de una minoría. Es todo.

28 de marzo de 2012

Reflexiones de Fidel

Los caminos que conducen al desastre

21 Marzo 2012
Esta Reflexión podrá escribirse hoy, mañana o cualquier otro día sin riesgo de equivocarse. Nuestra especie se enfrenta a problemas nuevos. Cuando expresé hace 20 años en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo en Río de Janeiro que una especie estaba en peligro de extinción, tenía menos razones que hoy para advertir sobre un peligro que veía tal vez a la distancia de 100 años. Entonces unos pocos líderes de los países más poderosos manejaban el mundo. Aplaudieron por mera cortesía mis palabras y continuaron plácidamente cavando la sepultura de nuestra especie.
Parecía que en nuestro planeta reinaba el sentido común y el orden. Hacía rato que el desarrollo económico apoyado por la tecnología y la ciencia semejaba ser el Alfa y Omega de la sociedad humana.
Ahora todo está mucho más claro. Verdades profundas se han ido abriendo paso. Casi 200 Estados, supuestamente independientes, constituyen la organización política a la que en teoría corresponde regir los destinos del mundo.
Alrededor de 25 mil armas nucleares en manos de fuerzas aliadas o antagónicas dispuestas a defender el orden cambiante, por interés o por necesidad, reducen virtualmente a cero los derechos de miles de millones de personas.
No cometeré la ingenuidad de asignar a Rusia o a China, la responsabilidad por el desarrollo de ese tipo de armas, después de la monstruosa matanza de Hiroshima y Nagasaki, ordenada por Truman, tras la muerte de Roosevelt.
Tampoco caería en el error de negar el holocausto que significó la muerte de millones de niños y adultos, hombres o mujeres, principalmente judíos, gitanos, rusos o de otras nacionalidades, que fueron víctimas del nazismo. Por ello repugna la política infame de los que niegan al pueblo palestino su derecho a existir.
¿Alguien piensa acaso que Estados Unidos será capaz de actuar con la independencia que lo preserve del desastre inevitable que le espera?
En pocas semanas los 40 millones de dólares que el presidente Obama prometió recaudar para su campaña electoral solo servirán para demostrar que la moneda de su país está muy devaluada, y que Estados Unidos, con su insólita y creciente deuda pública que se acerca a los 20 mil millones de millones de dólares, vive del dinero que imprime y no de lo que produce. El resto del mundo paga lo que ellos dilapidan.
Nadie cree tampoco que el candidato demócrata sea mejor o peor que sus adversarios republicanos: llámese Mitt Romney o Rick Santorum. Años luz separan a los tres de personajes tan relevantes como Abraham Lincoln o Martin Luther King. Es realmente inusitado observar una nación tan poderosa tecnológicamente y un gobierno tan huérfano a la vez de ideas y valores morales.
Irán no posee armas nucleares. Se le acusa de producir uranio enriquecido que sirve como combustible energético o componentes de uso médico. Quiérase o no, su posesión o producción no es equivalente a la producción de armas nucleares. Decenas de países utilizan el uranio enriquecido como fuente de energía, pero este no puede emplearse en la confección de un arma nuclear sin un proceso previo y complejo de purificación.
Sin embargo Israel, que con la ayuda y la cooperación de Estados Unidos fabricó el armamento nuclear sin informar ni rendir cuentas a nadie, hoy sin reconocer la posesión de estas armas, dispone de cientos de ellas. Para impedir el desarrollo de las investigaciones en países árabes vecinos atacó y destruyó los reactores de Irak y de Siria. Ha declarado a su vez el propósito de atacar y destruir los centros de producción de combustible nuclear de Irán.
En torno a ese crucial tema ha estado girando la política internacional en esa compleja y peligrosa región del mundo, donde se produce y suministra la mayor parte del combustible que mueve la economía mundial.
La eliminación selectiva de los científicos más eminentes de Irán, por parte de Israel y sus aliados de la OTAN, se ha convertido en una práctica que estimula los odios y los sentimientos de venganza.
El gobierno de Israel ha declarado abiertamente su propósito de atacar la planta productora de uranio enriquecido en Irán, y el gobierno de Estados Unidos ha invertido cientos de millones de dólares en la fabricación de una bomba con ese propósito.
El 16 de marzo de 2012 Michel Chossudovsky y Finian Cunningham publicaron un artículo revelando que “Un importante general de la Fuerza Aérea de EE.UU. ha descrito la mayor bomba convencional -la revienta-búnkeres de 13,6 toneladas- como ‘grandiosa’ para un ataque militar contra Irán.
“Un comentario tan locuaz sobre un masivo artefacto asesino tuvo lugar en la misma semana en la cual el presidente Barack Obama se presentó para advertir contra el ‘habla a la ligera’ sobre una guerra en el Golfo Pérsico.”
“…Herbert Carlisle, vice jefe de Estado Mayor para operaciones de la Fuerza Aérea de EE.UU. [...] agregó que probablemente la bomba sería utilizada en cualquier ataque contra Irán ordenado por Washington.
“El MOP, al que también se refieren como ‘La madre de todas las bombas’, está diseñado para perforar a través de 60 metros de hormigón antes de detonar su masiva bomba. Se cree que es la mayor arma convencional, no nuclear, en el arsenal estadounidense.”
“El Pentágono planifica un proceso de amplia destrucción de la infraestructura de Irán y masivas víctimas civiles mediante el uso combinado de bombas nucleares tácticas y monstruosas bombas convencionales con nubes en forma de hongo, incluidas la MOAB y la mayor GBU-57A/B oMassive Ordnance Penetrator (MOP), que excede a la MOAB en capacidad destructiva.
“La MOP es descrita como ‘una poderosa nueva bomba que apunta directamente a las instalaciones nucleares subterráneas de Irán y Corea del Norte. La inmensa bomba -más larga que 11 personas colocadas hombro a hombro, o más de 6 metros desde la base a la punta’.”
Ruego al lector me excuse por este enredado lenguaje de la jerga militar.
Como puede apreciarse, tales cálculos parten del supuesto de que los combatientes iraníes, que suman millones de hombres y mujeres conocidos por su fervor religioso y sus tradiciones de lucha, se rendirán sin disparar un tiro.
En días recientes los iranios han visto como los soldados de Estados Unidos que ocupan Afganistán, en apenas tres semanas, orinaron sobre los cadáveres de afganos asesinados, quemaron los libros del Corán y asesinaron a más de 15 ciudadanos indefensos.
Imaginemos a las fuerzas de Estados Unidos lanzando monstruosas bombas sobre instituciones industriales capaces de penetrar 60 metros de hormigón. Jamás semejante aventura había sido concebida.
No hace falta una palabra más para comprender la gravedad de semejante política. Por esa vía nuestra especie será conducida inexorablemente hacia el desastre. Si no aprendemos a comprender, no aprenderemos jamás a sobrevivir.
Por mi parte, no albergo la menor duda de que Estados Unidos está a punto de cometer y conducir el mundo al mayor error de su historia.

Fidel Castro Ruz
Marzo 21 de 2012
7 y 35 p.m.

20 de marzo de 2012

Sobre Capriles "El Burgués"

                                                         Por: Edwin L´Bachi Velásquez

    
    1) CAPRILES AVALA EL “ACTA MATA VOTO”: La oposición burguesa está desesperada porque no consigue elevar los numeritos para favorecer su candidato escogido en dudoso proceso electoral que pareció más bien una exposición de fósiles de dinosaurios que por momentos nos remontaron a la prehistoria (digámosle “Antes de Chávez”), especímenes viejos con nuevas caretas y los más jóvenes con viejas ideas, es decir, reencarnaciones de liderazgos del mercado obsoletos como obsoletas sus intervenciones que carecen de legitimidad ante la sociedad pero que ellos mismos legitiman a través de la lógica del capital que impone candidaturas a costa de los “Tontos Siempre Útiles” que se enfermaron histriónicamente en disociación psicótica y ayudan a autenticar unas elecciones sin ningún elemento probatorio que indiquen que las primarias del sector burgués son verídicas, cual poder inquisidor las actas de votación fueron condenadas a la hoguera, lo que ya nos devela parte de su tragedia: esconder la verdad para imponerse a través de la mentira.

     2)  ES CIERTO PERO… ¡CUIDADO!: Las encuestadoras han revelado cifras curiosas que tienen a la oposición burguesa fuera de sí, el máximo líder de la Revolución Bolivariana presidente Hugo Chávez se mantiene hasta con veinte (20) puntos por encima de Capriles y sigue en ascenso, así lo indican los valores otorgados a Hinterlaces (Ch: 52% - Cp: 34%),  la encuestadora extranjera International Consulting Services (Ch: 58,7% - Cp: 25,5%) y GIS XXI (Ch: 55% - Cp: 22%) quienes coinciden que si las elecciones se realizarán hoy mismo Chávez arrasaría, pero ¡OJO! a pesar de saber que tenemos una gran ventaja por sobre el sector opositor burgués NO DEBEMOS PECAR DE TRIUNFALISTAS, eso sería un pecado MORTAL.

    3) PARA REPETIRLO HASTA EL CANSANCIO: El líder de la burguesía parasitaria proviene de una familia de gran poder económico en nuestro país, es por ello que el equipo de “La R que Falta”, programa de radio que tenemos todos los viernes en Radio Nacional de Venezuela (RNV) en su canal Activa 103.9fm preparamos un material que en este momento quiero compartir con ustedes para repetir hasta el cansancio los verdaderos intereses de Capriles el candidato BURGUÉS de la oposición. 


R-Combatientes de CMSKPA