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Un Blog de Edwin "El Bachi" Velásquez - Leal al Comandante Chávez y a Nicolás Maduro por el Socialismo Bolivariano - Delegado del Partido Socialista Unido de Venezuela - Comisionado Estadal de Formación Política de la JPSUV (D.C) - Premio Municipal al Liderazgo y Activismo Juvenil Livia Gouverneur 2012 y 2013 Mención Honorífica Mejor Liderazgo Juvenil - Vivir y Vencer Camaradas - ¡Viva Chávez! ¡Viva la Revolución!

5 de julio de 2009

LA CLASE MEDIA PENDEJONA y algunas pajas de los medios de comunicación sobre el caso de Honduras

El panorama geopolítico de América Latina se torna cada vez más fascinante. Las posiciones se aclaran cada vez más. El sistema capitalista y liberal de los países actualmente se enfrenta con propuestas de izquierdas que se desempolvan por estos años, donde los organismos de integración se creyeron concepto intocable por estas tendencias en muchos años.

Si bien no existe una transformación en apogeo, creo que estos abrebocas son los más indicados. Tradiciones emancipadores en los países se concretan en los gobiernos a través de elecciones libres y directas, en sociedades donde existe un divorcio social notable entre ricos, acomodados y pobres. Es innegable el interés de los ricos y burgueses capitalistas para que el sistema se mantenga, pero la tendencia opuesta, la socialista y progresista siempre es peligrosa. Los intentos de Gaitán, Allende, Sandino son definitivamente de una época de eyaculación, donde el coitos interruptus imperial tenía pleno control con el apoyo de las dictaduras de la famosa “Internacional de Espadas” y las democracias representativas como la de Rómulo Betancourt, pseudo-padre de la democracia en Venezuela. Este apoyo no es solo discursivo (para los que quieren buscarle una semejanza siempre a lo actual), sino que funcionaba con un entramado complejo de partidos-militares-gobierno-medios de comunicación-inteligencia norteamericana, que obviamente no desarrollaré aquí.

La cuestión en la América Latina capitalista-imperialista se traduce en un contenido de los sectores ricos y dueños de múltiples empresas, defendiendo los elementos de la tradición democrática: libertad de expresión (tener empresas de comunicación al servicio del mercado), derechos humanos (de los partidos y sectores burgueses), propiedad privada (el oligopolio en sí). Estos elementos se proyectan hacia parte de la clase que he denominado los “acomodaditos”, lo que sería la clase media, la cual cree apropiarse de estos derechos y, sobretodo, con el sueño de llegar a ser como los ricachones por una suerte de esfuerzo individual traducidos en la lógica capitalista de plusvalía, explotación al asalariado, etc. Por lo tanto, no es el conocimiento, ni la madurez, ni la ‘dignidad familiar’, ni tampoco el nivel académico el que influencia a gran parte de los sectores medios y profesionales a sentirse identificado con esta clase ricachona y, por lo tanto, a la ideología de derecha. Simplemente es una especie de espejo mediatizado con las clases altas: por tener más ingresos que la mayoría, los “acomodaditos” suelen sentirse despegados de sus mismos orígenes nacionales y populares para verse reflejado en el ideal del rico, la empresa propia, el negocio, el orgullo de no ser pobre y, por lo tanto, no ser ‘flojo y bruto’. Leerán mil veces a Karl Marx, pero su consciencia se verá invadida por los sueños del capital y justificar la división social como una simple situación inercial producto de la diferencia de capacidades y la inteligencia de unos pocos, y no por una lógica del mercado capitalista dominante, explotador e inhumano. La realidad es que esta clase sigue siendo asalariada, vendedora de su fuerza de trabajo, pero producto de la dignificación en la remuneración que sectores laboristas reclamaban al Capitalismo, a lo largo de estos 2 últimos siglos. Sin embargo, permanece tan o más alienada que el resto. El deseo de consumir artefactos que no necesita, imponer la ganancia monetaria como única salvaguarda de la felicidad y se ve obligada a ser reflejo de la propaganda, es decir, se exige ser como las o los de la televisión. Es una gran cadena de intereses casi imperceptible. Busca impacientemente no frustrarse por pertenecer a un conglomerado subdesarrollado, el de Latinoamérica, para ello se convence así misma de fórmulas exportadas de vida y sistemas sociales. A estos sectores de la clase media pendejona, les parece vano el cambio que está planteado en el continente, porque cree que el cambio de dueño (del oligopolio al gobierno) le afectaría su modo de vida. Esta es una señal de que en el fondo se siente una clase dominada. Este modo de vida es ‘pasable’ y la advertencia de sus dueños de que se acerca un caos totalitario la aterroriza. El discurso mediático es esencial, o peor, es lo más importante. Los ‘acomodaditos’ están mucho más en sintonía con los medios nacionales e internacionales vía TV e Internet que la población pobre. Cree en la importancia de la buena imagen ante la sociedad, y esa sociedad es las que nos venden… la del RICO… “El status quo… no se roba… se hacen negocios… ¿viste el último capítulo de “The O. C.?”… Chávez se pasa, le dijo asesino al presidente de EEUU, el mejor país del mundo… Chávez quiere tener un imperio… esos pobres son unos resentidos… Todo iba bien hasta que llegó la ‘Robolución’… ¿Viste el vestido de la caraja anoche? Qué tipa tan de lo peor… cuándo se ha visto que aquí había inseguridad… es una estupidez que los medios hayan participado en el golpe, ellos no son partidos políticos, solo informan… dicen que van a meter a un pobre en cada una de nuestras casas… los militares no pueden gobernar… le regalaron no–se-cuanto dinero a Haití y a Bolivia, mientras nosotros nos morimos de hambre…”

¡Comentarios, burguesitos de juguete!, mentes vagas que pasan por la universidad sin ser críticos ni por educación… ¡Los exhorto a pensar y a sentir! Bueno… la universidad… es oootro tema…

Me atrevo a enlazar esto con el tema de Honduras, pues fue una breve explicación del porqué, en casos como estos, le es imposible al mecanismo de derecha condenar en su totalidad al golpe y porqué aún hay sectores medios que lo apoyan…

La convocatoria a una Asamblea Constituyente significa una constitución nueva, es decir, de pies a cabeza, desde el 1ero hasta el último. Allí se demuele la premisa de que sería violatoria a los primeros artículos de la constitución de Honduras ‘que se pretende cambiar’, donde dicta que los presidentes serán alternantes.

La famosa 4ta urna era consultar si la gente SI o NO quería unas nuevas elecciones para convocar a esta Asamblea Constituyente, no se expresaba nada acerca de la famosa reelección continua del presidente, que además sería válida en un proceso como este donde se cambia toda la constitución, a diferencia de la reforma que respeta los primeros artículos base de la Constitución.

Toda esta maraña de violación al Estado de Derecho, donde la consulta nunca se efectuó ni difundieron sus resultados, fue motivo para que se tomara por la fuerza al Presidente José Manuel Zelaya, es decir, haciendo uso de la FUERZA MILITAR en un episodio violento en su residencia hasta su destino en Costa Rica en pijamas. Este hecho no fue condenado como es debido por los medios de comunicación de la derecha en el mundo, como acto violatorio de los derechos humanos.

Aquí entra la cuestión criticada en Venezuela sobre la politización de las Fuerzas Armadas. ¿Acaso en Honduras no hay una politización al llevar a cabo a la fuerza un golpe de estado no justificado? ¿La Fuerza Armada debe estar al servicio de quién? ¿El presidente no es el Comandante en Jefe de la Fuerza Armada? ¿El presidente no es un político? ¿El partido es igual a la política? ¿El golpe de estado de Abril de 2002 no se desarrolló con un pronunciamiento del Alto Mando Militar de ese entonces? ¿Las Fuerzas Armadas no están al servicio del pueblo?

Se juzga al presidente Chávez por condenar Golpes militares. ¿Acaso él también no es un golpista? Y si lo es entonces, ¿logró su objetivo el 4 de febrero de 1992? ¿No asumió la responsabilidad del intento? ¿No fue a la cárcel? ¿Se escapó de la cárcel? ¿Más tarde no se destituiría al presidente de Venezuela de ese entonces por casos de corrupción, pero a través de la aclamada división de poderes? ¿Existía un verdadero estado de derecho con historiales sangrientos de toques de queda por rebeliones populares como el Caracazo? ¿Quién puede adivinar las acciones posteriores del MBR-200 si el golpe hubiese triunfado? Golpes al fin, no se justifican, pero ¡vaya diferencias!

Desde los medios de comunicación tradicionales se quiere imponer una visión de golpe de estado “legal”, por la participación de la Asamblea Nacional y el Poder Judicial en la toma del poder de Micheletti. La nueva dinámica que surge de los gobiernos de Latinoamérica ha obligado a emblandecer el discurso de derecha y ponerlo un poco más social y racional con el fin de arrastrar a confundidos sectores medios, hacia una supuesta alternativa democrática que es ramificación directa del sistema capitalista y pro-imperial que se está cuestionando actualmente. Esta estrategia de ramificación enmascarada está representada por esta visión sobre el golpe y también con el gobierno ambiguo de Barack Obama en EEUU. En otro escenario geopolítico como el de mediados del s. XX no habría esta connotación a nivel mundial de golpe de estado, ni un pronunciamiento de condena del Golpe desde Washington D.C.

Jugada precipitada la del presidente Hugo Chávez al declarar que “derrocaremos a ese gobierno” el día después del golpe al Gobierno de Zelaya. Fue arma de los medios para acusar de intervencionismo o de “nuevo Bush” en el continente. Es importantísima la estrategia del ALBA, que de una manera efectiva influencia a la OEA en su decisión de condena al golpe y apoyo a Zelaya. ¿Fuerzas Armadas del ALBA bombardeando a Honduras? NO. Pero políticamente, el presidente de Venezuela es vanguardia en esta correlación de fuerzas para presionar internacionalmente al gobierno usurpador.

Por otra parte, Chávez llamó “Goriletti” al “nuevo presidente” de Honduras. Es una clara ofensa hacia los gorilas que viven en la selva como hermanos. La libertad de expresión está claramente violentada actualmente en este país, por supuesto, a un sector importante y no precisamente de “acomodaditos”. No porque no se le haya renovado la concesión a una cadena televisiva, o porque se proteste por una reunión de dueños de medios, o porque no dejen decir a voz populi que el presidente se tiene que morir… sino porque no se deja trabajar al equipo periodístico de Telesur y otros medios alternativos que quieren reflejar la realidad de protesta. Pero, sobretodo, se golpea y arremete monstruosamente contra los manifestantes que piden la vuelta del presidente Zelaya, usando como arma a los militares. ¡Cómo a los intelectuales y políticos de la derecha se les agua la boca al pensar que en Venezuela debe regresar una estrategia militar así contra los movimientos sociales revolucionarios!


Fercho J.E

30 de junio de 2009

REFLEXIÓN Y TENSIÓN: el futuro de los procesos revolucionarios del continente dependen del pueblo de Honduras

Definitivamente estamos viviendo un período de prueba que pasará a la historia universal como el momento cumbre en la exigencia de respeto a las revoluciones democráticas y pacíficas que hoy forjan los destinos de América del Sur.

Como sorocaimistas creemos que Venezuela ha sido el detonante de las revoluciones del siglo XXI en América y en buena parte del mundo, sus políticas nacionales e internacionales han dado una gloriosa batalla que ha logrado volcar los planes imperiales que pretendían hacer de ésta parte del continente un fiel ejecutor de las políticas capitalistas y neoliberales, con imposiciones que permitirían poco a poco la entrega total de los recursos naturales y el endeudamiento extremo de las naciones, abriendo paso a nuevos “estados libres asociados”, consolidándose así el neocoloniaje que por la autodeterminación de los pueblos se ha visto amenazado de muerte coincidiendo con el colapso del sistema económico capitalista que ha fracasado una vez más pero a diferencia del “crack” de 1929 ya no afecta a unas pocas familias estadounidenses sino a los grandes emporios y consorcios del mundo y a sus millones de empleados ricos y pobres, explotados y explotadores que atañe a obreros, campesinos, técnicos y profesionales.

Creemos que nada en la historia ha sido producto de la casualidad, precisamente ésta nos ha demostrado que todo ha sido causal y actualmente los gobiernos de izquierda y progresistas del continente constituyen para el imperio y las oligarquías del mundo una gran amenaza al sistema capitalista que solo responde y beneficia a los poderosos y ricos del mundo, es decir, a las minorías que después de la segunda guerra mundial se trazaron un proyecto hegemónico liderado por Estados Unidos y planificado por un pequeño grupo selecto que controla las fuentes económicas más importantes del mundo a los que Alex Jones catalogó como: “la elite de las elites”, quienes llevan casi 60 años concibiendo un “nuevo orden mundial” basado en el capital que se propuso establecer la vuelta al liberalismo (neoliberalismo), implementando cruentas políticas contra todo aquel o aquello que atente en contra de las estrategias planteadas por ese imperio, ejemplo de ello fue el ejecútese de la “Guerra Fría” y el ya conocido “Plan Cóndor”.

No ha sido poca cosa lo que se ha logrado en el transcurso de éstos diez años, los pueblos del continente se han revelado contra la más rancia oligarquía que ha perdido su poder político y moral pero que aún continúan siendo los dueños de las riquezas de nuestros países y controlan gran parte de nuestra economía, aún siguen siendo los grandes importadores y exportadores de los productos básicos de nuestras naciones, además controlan el poderío mediático mundial estableciéndose una hegemonía comunicacional que hasta hace poco tiempo parecía imposible penetrar, son los mismos que han pretendido adecuar nuestra educación para hacernos fiel a un sistema que permita que los individuos respondan a los intereses transnacionales y a las políticas neoliberales impuestas por el imperio norteamericano, llevándonos al consumismo desmesurado que reduce al individuo en el más precario de los intereses que basa su satisfacción en la obtención de bienes materiales y nos encierra en un circulo vicioso en donde lo superficial, las apariencias, el lujo y la competitividad provocan las más rancias desigualdades sociales que bailan al son de la economía mundial sometida a las fluctuaciones de una sola moneda: el dólar.

Centroamérica hoy es el escenario más polémico del mundo, Honduras está viviendo un hecho que muchos han querido catalogar de insólito por darse en pleno siglo XXI, lo que no han querido recordar algunos es que en éste mismo siglo se perpetró uno de los golpes de estados más insólitos al más puro estilo chileno pero con la diferencia que el ejercicio del poder de facto lo dejaron en manos de un civil, que no por casualidad representaba los intereses económicos de la oligarquía venezolana y aseguraba el retorno del control de nuestros recursos energéticos al imperio norteamericano que se atrevió a apoyar y a justificar tan criminal acontecimiento y que permitió que otras organizaciones y gobiernos se pronunciaran a favor del gobierno de facto que establecía en aquel momento. No tuvimos el apoyo internacional que hoy contundentemente ha obtenido el pueblo hondureño, quisieron criminalizar al pueblo y también cercenaron nuestros derechos civiles, implementaron un cerco mediático e informativo y masacraron al pueblo en la calle y nadie, a excepción de Cuba, rechazó tal violación de la constitución y las leyes.

En Honduras no podemos permitir que este acto criminal e inconstitucional quede impune, en nuestro país el Tribunal Supremo de Justicia aseguró que no hubo golpe de estado sino un “vacío de poder” negando descaradamente el secuestro del presidente Hugo Chávez Frías asegurando en su sordidez que había sido “acompañado por militares preñados de buenas intenciones”, veredicto que causó gran conmoción en el pueblo bolivariano y que no pasó a mayores debido al llamado a la calma que firmemente hizo nuestro Comandante. Ya se lo dijo Rafael Correa a Manuel Zelaya y desde esta tribuna lo ratificamos, “el perdón sin condiciones, ni arrepentimientos, ni registros para la historia a nivel social se llama impunidad, esa gente deberá ser sancionada por la traición que hizo al pueblo hondureño”.

Creemos firmemente que el presidente constitucional de la República de Honduras, Manuel Zelaya, debe regresar al ejercicio de la presidencia conferido por el glorioso pueblo hondureño y es por ello que nos satisface los pronunciamientos y medidas inmediatas que adoptó nuestro comandante Hugo Chávez Frías y que más tarde se ratificaría en las resoluciones y declaraciones de las distintas organizaciones del mundo en la que se destaca la Alianza Bolivariana para los pueblos de América (ALBA), la cual reaccionó contundentemente contra el golpe de estado, más nos sentimos preocupados al saber que Zelaya pretende regresar el próximo jueves a su país junto a varios presidentes del continente y el Secretario General de la OEA, José María Insulsa, quién se ofreció a acompañarle en su vuelta al poder en un ambiente hostil, represivo y cruel que no parece vacilar a pesar de las presiones internas e internacionales. Sabemos que el presidente centroamericano no debe ingresar a su país sin protección alguna, más sin embargo, estamos esperando las decisiones que surgirán la reunión que sostendrá hoy en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en Washington, en donde debería brindársele el total apoyo moral, político, logístico y militar para garantizar el regreso triunfal de Mel Zelaya a su país, es por ello que responsablemente creemos necesario que el presidente constitucional de la república de Honduras, Manuel Zelaya, regrese escoltado por las Fuerzas de Paz de la ONU, ya que estos tienen entre sus obligaciones y responsabilidades: proteger a la población civil; ejecutar el uso del alto al fuego desarmando e inmovilizando a las fuerzas golpistas; verificar el respeto a los derechos humanos y garantizar el mantenimiento de la constitución y las leyes de Honduras, todo esto en caso de que los golpistas no accedan al restablecimiento del hilo constitucional.

Para muchos esta medida puede parecer extrema pero lo cierto es que el mundo ha rechazado por unanimidad el golpe perpetrado al presidente centroamericano Manuel Zelaya, con el cual se pretende instaurar una dictadura al más puro estilo de los años 70 cual si todavía estuviese vigente la guerra fría, es por ello que gracias a los errores que la derecha cometió en el pasado y sigue cometiendo en el presente, los pueblos han tomado la autodeterminación del progreso social y hoy entra en una rebelión justa, apoyada por el ALBA y fortalecida por el presidente Chávez que alega que su apoyo no quedará solo en lo moral.

Este hecho histórico ha marcado un hito en el mundo, se ha revertido el orden mundial, los pueblos del mundo nunca antes habían sido tan bien interpretados y apoyados por sus gobiernos que hoy aspiran igualdad y justicia social, con planes económicos viables que permitan el surgimiento de las mayorías, con implementación de políticas publicas que reduzcan a su mínima expresión el burocratismo y la corrupción que tanto daño le han hecho a los pueblos. El mundo ya no es el mismo de hace diez años, y nosotros los venezolanos podemos darnos humildemente el tupé de decir que Venezuela ha provocado los cambios recientes en América que no pudo generar Cuba porque el contexto histórico, político y social no se lo permitieron, pero que con su ejemplo y experiencia nos han brindado el apoyo y valor que han permitido y seguirán permitiendo hacer la nueva historia que nos augura un mundo socialista, las utopías que muchos abrazaron en un imposible y murieron por ello hoy nos muestran que son realizables y que si no es ahora, no será nunca porque en definitiva este es el momento perfecto, en donde el pensamiento, los lideres, pueblo y tiempo han coincidido para hacer revolución.

Esperamos el desenlace de los hechos que definitivamente ya tienen un espacio en la historia, de antemano sabemos y confiamos que el pueblo hondureño resistirá como ya lo ha hecho en el pasado (no muy lejano) cuando quisieron implementar políticas neoliberales que empobrecieron al máximo a ese pueblo, es por ello que apoyamos su lucha que es la lucha de resto de los pobres del mundo, nos hemos fijado la victoria y en ustedes están puestas las esperanzas de millones de hombres y mujeres que han esperado toda la vida por estos tiempos, en sus acciones está el futuro de nuestros procesos.

Hasta la victoria siempre… ¡¡¡VENCEREMOS!!!

Edwin L´Bachi

21 de junio de 2009

Propuestas.El dilema del sistema actual venezolano

La llegada de la revolución a Venezuela en el 98 nunca significó la transformación del sistema. El peligro que sentían los sectores dominantes de que sus intereses se vieran afectados por priorizar la inversión social, primero que ellos, es uno de los elementos que constituyen la naturaleza de este complejo proceso. Este solo es posible, por los caminos democráticos, a través de una hibridación de todo lo que conocemos como el sistema social venezolano.

Existen 2 fallas fundamentales para que la cuestión funcione en el sistema:

Primero: la existencia de una oposición arraigada a la tradición puntofijista, obligada en muchos casos a acercar su discurso a lo social, incluso robando para ella elementos socialistoides. Posee aún medios de comunicación importantes, aun la mayoría de ellos, que poseen también una audiencia compleja, más que todo capas medias y que no están comprometidas en ningún momento con cambios sociales drásticos. Y por supuesto, apostando por llegar de nuevo al poder por métodos no constitucionales. Por lo tanto, su crítica es ambigua y sin basamentos creíbles. Este panorama está más que claro.

Segundo: la creencia de que Venezuela cambió para siempre. Es válido creer que no hay vuelta atrás, pero falso que el sistema se ha cambiado de fondo. No hay una crítica interna completa, se ve amenazada por la mal llamada obediencia a un solo líder, lo cual es ilógico plantear cuando hay un régimen democrático participativo y protagónico. Si bien hay una estrategia unitaria en las altas esferas del Partido Socialista Unido de Venezuela, la crítica de estas decisiones debe venir de las bases. No puede ser una relación unidireccional. Tampoco solo debe venir de las bases. Debe ser integrada. Los actores políticos deben discutir cuáles son las fórmulas planteadas al socialismo, desde las bases hasta el presidente; pues la sociedad en conjunto es compleja y debe integrar distintas realidades sociales.

Hay un problema aunado a éste, y es que desde los últimos años (del Caracazo hasta el 98) el pueblo venezolano no tiene tradición socialista, no es marxista de nacimiento, pero sí bolivariano y patriota. La revolución empezó cuando ya se tenía olvidada y tomada por fracasada la URSS. Esto no implica que la gente no se haga llamar socialista. La teoría científica no está en la idiosincrasia de la gente. El término es nuevo en esta joven sociedad, pero la propuesta del 2006 es novedosa y hay un acuerdo social para ponerla en práctica. Sin embargo, lo decía, la propuesta del 2006 fue unidireccional, fue un balde de agua fría. Existían sectores que apostaban por un socialismo en el 98, pero no la mayoría.

Tampoco el socialismo es impuesto, por una suerte de “no hay opción a parte de Chávez”. El PSUV que conocemos no existiese si millones no se hubiesen sumado a este ideal. Se tiene una idea bien aceptada y decente de participación y trabajo en comunidad. PERO HACE FALTA PROFUNDIZAR TEÓRICAMENTE. Esto no significa poner en práctica tesis anteriores, sino aprender de los errores de las propuestas socialistas en la historia y contextualizarlas para la realidad venezolana. Ni tampoco dejar a un lado lecturas tradicionales, hegemónicas, capitalistas, incluso aborígenes,.. Ya que la misma historia literaria ayudará a las comunidades a argumentar sobre el proceso socialista.

Se entra en el tema de la ideologización masiva. En verdad no hay peor educación que la ‘no ideología’. Pretender que no hay ideas, sencillamente cosas que ocurren en una democracia representativa donde el sector privado ‘hace feliz’ a una población que goza de productos y un sector publico ineficaz que debe desaparecer. Este es un esquema que es impuesto y es parte de la tradición venezolana. El nuevo y verdadero esquema es cuando cada individuo y comunidad se apropia de su realidad, actúa sobre ella políticamente. Se organizan, se discute, un gobierno de las comunidades. Sin duda esto constituye una espina para los empresarios y para las ‘grandes lacras’ del sector público también. La pirámide ya no es pirámide, sino una organización, puede que también jerárquica, una recostada sobre la otra; semejante a diagramas dibujados en papel cebolla, uno sobre otro... La organización social ya no debiera ser a priori estratificada y con instancias más importantes que otras, donde la base es sometida o tampoco una especie de “dictadura del proletariado”. Debe ser un convenio social donde las comunidades son la célula, las instancias locales facilitadoras y la nación mediadora de esta sociedad diversa.

¿El sector privado? A veces se le quiere ver como la base de la democracia. Muchas veces la democracia representativa se traduce en la dictadura de los privados: un sistema donde nada es asequible para todos, te suprime los valores comunitarios sobre la base de un consumo que nada nutre a los individuos, son esclavos de este consumo y es la ley del más fuerte siempre. El discurso de la propiedad individual, del pequeñito, (bien lo afirmaba Marx y Engels en el Manifiesto Comunista) no es válido cuando la gran propiedad y el entramado de intereses acaban con la pequeña empresa: se crea un monopolio. Como ejemplo de esto es que ninguna gran empresa que mantiene un monopolio en algún área es de propiedad de los trabajadores o de accionistas multitudinarios. Siempre existen familia(s) que mantienen a la gran masa en una dictadura de sus productos, dominados por el medio audiovisual, vendiéndote que tienes que ganar dinero por cuantas vías sea necesario para trascender como ser humano. He ahí el arma del que se vale la gran burguesía capitalista, alegando la ineficacia de un Estado que ellos mismos financian políticamente en muchos casos.

La propuesta de la propiedad social amenaza con este sistema dictatorial. La inversión pública en grandes empresas también, porque le crea competencia en sus productos. Actualmente no se propone una eliminación del sector gran-empresarial. Este ha actuado como una especie de pulpo de intereses sociales, manejando a su antojo las necesidades de la población. Por eso es necesaria una alternativa que sea articulada y que no se intimide por la eficacia capitalista tradicional. Esta, con su poderío, tiene que responder siempre a un interés público y valores humanos. La mayoría de las veces, la sangre individualista, el dinero por el dinero, la empresa por la empresa, las acciones enmarcadas dentro de una mafia impenetrable y desconocida por el pueblo, hace imposible esta utopía de los privados que pregonan mediáticamente para salvaguardar su hegemonía. Si existe un gran grupo empresarial, obligadamente tiene que ponerse a la orden de valores nacionales, sociales, familiares, productos asequibles a gran parte de la población, en salud, educación o alimentación y que incentive a las comunidades a participar sobre la naturaleza que deben tener estos productos. La caída de esta dictadura empresarial (no de la gran empresa en sí pero sí del monopolio) antes mencionada impulsará a su vez el crecimiento de pequeñas y medianas empresas, esas empresas que quieren tocar las cuñas de Asoesfuerzo, con igual responsabilidad social, formando parte de una nueva economía socialista y diversa. Por supuesto, todo esto requiere una legislación eficiente.

La propiedad social ni siquiera será propiedad del estado. Es producto del esfuerzo mancomunado, de las potencialidades colectivas a nivel intelectual y material. El gobierno será el de las comunidades, que rigen su propio destino, mediados económica y políticamente por una realidad local y nacional (alcaldías, gobernaciones, gobierno nacional). Para ello el gobierno debe estimular este protagonismo SIN EXIGENCIAS NI CONDICIONES PARTIDISTAS. Aunque a su vez debe ser el PSUV el primer actor que promueva argumentadamente este gobierno comunitario. Sería una misión de ideologización pero no de partidizacion. Exhibir la idea socialista sin exigir una adhesión al partido. Como lo afirmé, no tenemos tradición ideológica socialista. De esta manera el sistema se irá transformando progresivamente por una discusión y acuerdo social.

Fercho

R-Combatientes de CMSKPA