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Un Blog de Edwin "El Bachi" Velásquez - Leal al Comandante Chávez y a Nicolás Maduro por el Socialismo Bolivariano - Delegado del Partido Socialista Unido de Venezuela - Comisionado Estadal de Formación Política de la JPSUV (D.C) - Premio Municipal al Liderazgo y Activismo Juvenil Livia Gouverneur 2012 y 2013 Mención Honorífica Mejor Liderazgo Juvenil - Vivir y Vencer Camaradas - ¡Viva Chávez! ¡Viva la Revolución!

21 de septiembre de 2009

Crítica, crítica, crítica… ¿esperas a que algo pase?

El espectro político de América Latina se encuentra en una coyuntura muy tensa para algunos, algo normal para otros. Nos hemos envuelto, objetivamente, en un escenario difuso y confuso; primero por la exageración de la libertad en todos los sectores, tendiendo a radicalizar los extremos políticos; y segundo, por la guerra mediática de 4ta generación. Estos son los 2 factores que han creado una sensación de anarquía en la población. Y recordemos que la anarquía se traduce en inconformidad, desarticulación. La creación de una sociedad nueva y consciente es aún lejana en el panorama de Venezuela. Se puede avistar en dentro de más o menos tiempo, si las condiciones de anarquía están como están, un escenario sangriento y traumático para la sociedad venezolana. No es amarillismo, no es terrorismo mediático, son advertencias, señales, alertas. Aún en el país se tiene el paradigma de democracia burguesa y representativa en muchos aspectos. Sectores del gobierno no quieren enrolarse definitivamente al Estado Comunal planteado desde el Ejecutivo, muchos se encuentran en el foso de los más putrefactos conceptos personalistas y aliados al monopolio tradicional. Sectores de la oposición, desde sus inicios, tampoco quieren enrolarse en su ‘malplanteada’ democracia, libertad, igualdad; falsa en su base porque son 3 elementos entendidos desde el punto de vista de la clase partidista y medios de comunicación de su burguesía. La inseguridad es la llaga de la revolución en estos tiempos, que sin duda es parte de la anarquía. Sin dejar tapar mi visión reaccionaria de la revolución… ¿Será necesaria una guerra civil o una dictadura de izquierda, a largo plazo, para que todos los colectivos y comunidades en general tomen conciencia del proyecto socialista y antiimperialista de una forma autocrítica y nueva? Desde el año 2000 hasta nuestros días es ‘de otro mundo’ ver cómo sectores medios y humildes se encuentran en el centro de una telaraña mediática sin cuestionamiento alguno de algo (hablo de ambos sectores). A estas alturas de la historia, es impresionante ver a parte de venezolanos sin consciencia acerca del Imperialismo estadounidense, y que en verdad es un enemigo en potencia para cualquier pueblo de Latinoamérica que decida que su destino es la liberación de este coloniaje económico y político. Muchos piensan 2 veces, después de grandes ‘hazañas’ de la CIA en el s. XX, si los tentáculos de EEUU tienen algo que ver con algún proceso desestabilizador en Venezuela (incluso después del golpe de abril de 2002 y el golpe reciente en Honduras). Replanteo… ¿es necesaria una hecatombe en el país para que cada quien tenga que hacer lo que tenga que hacer, en comunidad y consciencia, en esta coyuntura histórica? Con las bases militares estadounidenses en Colombia hay una amenaza bastante visible para los países fronterizos y para Venezuela, que lleva la vanguardia en los procesos de liberación del continente. Yo creo que sería bastante mezquino dejar pasar una oportunidad histórica de demostrarle al mundo que en América Latina es posible una Revolución democrática y antiimperialista, y no una catástrofe para darnos cuenta de que estamos en el ojo del huracán político en el mundo, y que el liderazgo de Hugo Chávez no es suficiente. Es inconcebible cómo los organismos de seguridad del Estado dejan que sectores de la oposición planeen combos golpistas en sus narices y que se valgan de medios de comunicación para hacerlo. Es asqueante, a estas alturas de la revolución, la pobre planificación y estrategia del gobierno en la batalla mediática; a pesar de que tiene los medios de difusión suficientes, la mayoría de las acciones son de contraataque y no existe en muchos casos un periodismo crítico que enriquezca la discusión y ponga a temblar el discurso de la oposición. No hay veracidad, inmediatez, objetividad que pueda convencer a muchos sectores, en vez de la actual propaganda uniforme tanto en noticiarios, reportajes como en programas de opinión y críticos. No existen muchas formas de explicar la práctica socialista (a excepción del discurso del presidente e importantes ejemplos visibles) sino los logros de hasta ahora que todos conocemos y sobretodo de muchos caudillos que quieren sacar provecho de esa propaganda. Es indignante cómo, enrollando estas premisas, la cuestión de la inseguridad a todos nos afecta desde el momento en que empezó la campaña mediática y mucho antes, desde que el problema es el más hiriente en todos los sectores de la población. Mientras la pobreza va bajando y las condiciones de vida mejoran, el poder adquisitivo aumentó en Venezuela y existen por supuesto presas más fáciles y accesibles para cualquier banda de maleantes. Las causas de este fenómeno no se han estudiado a fondo, más allá de la cuestión propagandística de que si el gobierno trabaja o no por esto, pero la que acabo de nombrar puede ser una de las causas más lógicas. Es parte de la anarquía. Es indudable que el “hago lo que me da la gana” es culpa de nosotros mismos, al no exigir un Estado más radical en materia de leyes y su aplicación, y de la oposición por impulsar un clima de “nada funciona”. Un proceso un tanto dialéctico. Pero, ¿hasta cuándo nos vamos a dejar pendejear? Lee, actúa, critica.

Fercho M.R

1 de agosto de 2009

Soñador para un cuento mío


La luz de los reflectores apuntan a uno solo mientras que, todo al rededor está completamente oscuro, la música suena al tiempo que la punta de sus dedos tocan sutilmente las teclas del piano que junto a su voz forman la más hermosa melodía, es una bella canción de amor que embelesa a cualquiera que la escuche, y justo al frente yace un gran público que contempla admirado su actuación, la inspiración llega al punto máximo, todo es perfecto, parado sobre un piso de hermosa madera pareciera volar, su voz suave que se junta con el viento acaricia mis oídos, todos mis sentidos están conectados a él que soy yo, el éxtasis de unos cuantos pronto se pondrá de pie al son de una última nota, el éxito está cerca cuando de repente, ¡puff!, todo se desvanecía justo al momento de tocar el acorde final y bastó para que el escenario, el bello piano y el público desaparecieran en un instante para volver a la realidad de una diminuta habitación que no tenía más que una pequeña cama, una guitarra y un teclado de apenas cinco octavas.

Las lagrimas de aquel chico no soportaron no asomarse al tiempo que una pregunta entre labios trastorna su mente – ¿Cuándo será el día en que mi sueño se hará realidad? – al fondo, en las afuera de su pequeña habitación, se escuchaba una canción que le causaba melancolía, esa canción lo cautivó y comenzó a susurrar, cantaba y pensaba en dios y le pedía solo una cosa, su mayor deseo, su único sueño, tener un poder para ayudar a los pobres.

Con su cuerpo unido a la cama trataba de planificar una nueva vida al ras de sus más bellas melodías, melodías que le decían – déjalo todo – pero que a su vez podría traer duras consecuencias, ¿Qué hacer?, esa era la pregunta frecuente en un tiempo de abundantes encuentros, de grandes contradicciones.


            Pasaron los años y el chico comenzó a crecer y seguía cantando, pero esta vez se había planteado una nueva aventura, un sueño distinto, luchar por la humanidad. Estudiando en un colegio religioso se encontró con su alma y pensó en la santidad, se juntó a la iglesia y cantaba para ella en las misas de seis, comenzó a irse a las montañas en busca de Dios, él quería encontrarle en lo alto, estar mucho más cerca del cielo y allí conoció la humildad y se hizo amigo de ella, al poco tiempo se vio rodeado de amor y se encontró de frente con el pueblo y sus necesidades, entonces entendió que ya había conocido a dios y le miró de frente y le apretó sus manos gruesas llenas de barro diciendo: es pueblo, Dios siempre fue el pueblo.

            Se juró luchar por los demás y se puso como meta la eternidad, seguía cantando y soñando y quiso volver para encontrarse con el cielo, pero así como conoció el cielo también supo del infierno, se enfrentó a los diablos que  protejen al sistema y se hizo fuerte, defendió sus creencias y no coincidían muchas de ellas con la fe que manejan los “eclesiásticos” y su fuego, el fuego infernal quemaba en lo interno de lo que parecía “puro”, en paredes con cruces y en cuadros con santos y entonces todo, después de allí, fue decepción.

            Pero la promesa se mantenía firme, así como firme siempre se mantuvo al cantar, el chico quería justicia y por justo perdió la anuencia de los cretinos, perdio su concepción de dios pero ganó mucho, ganó  sabiduría y entendió que el ser humano tiene el asombroso poder de transformarlo todo. 



Siguió soñando y caminando, gritó revolución y le ardía el pecho de tanto amor como solo suelen amar los revolucionarios, desde niño supo lo que quería y no dudó en luchar por ello...

Edwin "L´Bachi" Velásquez
(2007)

5 de julio de 2009

LA CLASE MEDIA PENDEJONA y algunas pajas de los medios de comunicación sobre el caso de Honduras

El panorama geopolítico de América Latina se torna cada vez más fascinante. Las posiciones se aclaran cada vez más. El sistema capitalista y liberal de los países actualmente se enfrenta con propuestas de izquierdas que se desempolvan por estos años, donde los organismos de integración se creyeron concepto intocable por estas tendencias en muchos años.

Si bien no existe una transformación en apogeo, creo que estos abrebocas son los más indicados. Tradiciones emancipadores en los países se concretan en los gobiernos a través de elecciones libres y directas, en sociedades donde existe un divorcio social notable entre ricos, acomodados y pobres. Es innegable el interés de los ricos y burgueses capitalistas para que el sistema se mantenga, pero la tendencia opuesta, la socialista y progresista siempre es peligrosa. Los intentos de Gaitán, Allende, Sandino son definitivamente de una época de eyaculación, donde el coitos interruptus imperial tenía pleno control con el apoyo de las dictaduras de la famosa “Internacional de Espadas” y las democracias representativas como la de Rómulo Betancourt, pseudo-padre de la democracia en Venezuela. Este apoyo no es solo discursivo (para los que quieren buscarle una semejanza siempre a lo actual), sino que funcionaba con un entramado complejo de partidos-militares-gobierno-medios de comunicación-inteligencia norteamericana, que obviamente no desarrollaré aquí.

La cuestión en la América Latina capitalista-imperialista se traduce en un contenido de los sectores ricos y dueños de múltiples empresas, defendiendo los elementos de la tradición democrática: libertad de expresión (tener empresas de comunicación al servicio del mercado), derechos humanos (de los partidos y sectores burgueses), propiedad privada (el oligopolio en sí). Estos elementos se proyectan hacia parte de la clase que he denominado los “acomodaditos”, lo que sería la clase media, la cual cree apropiarse de estos derechos y, sobretodo, con el sueño de llegar a ser como los ricachones por una suerte de esfuerzo individual traducidos en la lógica capitalista de plusvalía, explotación al asalariado, etc. Por lo tanto, no es el conocimiento, ni la madurez, ni la ‘dignidad familiar’, ni tampoco el nivel académico el que influencia a gran parte de los sectores medios y profesionales a sentirse identificado con esta clase ricachona y, por lo tanto, a la ideología de derecha. Simplemente es una especie de espejo mediatizado con las clases altas: por tener más ingresos que la mayoría, los “acomodaditos” suelen sentirse despegados de sus mismos orígenes nacionales y populares para verse reflejado en el ideal del rico, la empresa propia, el negocio, el orgullo de no ser pobre y, por lo tanto, no ser ‘flojo y bruto’. Leerán mil veces a Karl Marx, pero su consciencia se verá invadida por los sueños del capital y justificar la división social como una simple situación inercial producto de la diferencia de capacidades y la inteligencia de unos pocos, y no por una lógica del mercado capitalista dominante, explotador e inhumano. La realidad es que esta clase sigue siendo asalariada, vendedora de su fuerza de trabajo, pero producto de la dignificación en la remuneración que sectores laboristas reclamaban al Capitalismo, a lo largo de estos 2 últimos siglos. Sin embargo, permanece tan o más alienada que el resto. El deseo de consumir artefactos que no necesita, imponer la ganancia monetaria como única salvaguarda de la felicidad y se ve obligada a ser reflejo de la propaganda, es decir, se exige ser como las o los de la televisión. Es una gran cadena de intereses casi imperceptible. Busca impacientemente no frustrarse por pertenecer a un conglomerado subdesarrollado, el de Latinoamérica, para ello se convence así misma de fórmulas exportadas de vida y sistemas sociales. A estos sectores de la clase media pendejona, les parece vano el cambio que está planteado en el continente, porque cree que el cambio de dueño (del oligopolio al gobierno) le afectaría su modo de vida. Esta es una señal de que en el fondo se siente una clase dominada. Este modo de vida es ‘pasable’ y la advertencia de sus dueños de que se acerca un caos totalitario la aterroriza. El discurso mediático es esencial, o peor, es lo más importante. Los ‘acomodaditos’ están mucho más en sintonía con los medios nacionales e internacionales vía TV e Internet que la población pobre. Cree en la importancia de la buena imagen ante la sociedad, y esa sociedad es las que nos venden… la del RICO… “El status quo… no se roba… se hacen negocios… ¿viste el último capítulo de “The O. C.?”… Chávez se pasa, le dijo asesino al presidente de EEUU, el mejor país del mundo… Chávez quiere tener un imperio… esos pobres son unos resentidos… Todo iba bien hasta que llegó la ‘Robolución’… ¿Viste el vestido de la caraja anoche? Qué tipa tan de lo peor… cuándo se ha visto que aquí había inseguridad… es una estupidez que los medios hayan participado en el golpe, ellos no son partidos políticos, solo informan… dicen que van a meter a un pobre en cada una de nuestras casas… los militares no pueden gobernar… le regalaron no–se-cuanto dinero a Haití y a Bolivia, mientras nosotros nos morimos de hambre…”

¡Comentarios, burguesitos de juguete!, mentes vagas que pasan por la universidad sin ser críticos ni por educación… ¡Los exhorto a pensar y a sentir! Bueno… la universidad… es oootro tema…

Me atrevo a enlazar esto con el tema de Honduras, pues fue una breve explicación del porqué, en casos como estos, le es imposible al mecanismo de derecha condenar en su totalidad al golpe y porqué aún hay sectores medios que lo apoyan…

La convocatoria a una Asamblea Constituyente significa una constitución nueva, es decir, de pies a cabeza, desde el 1ero hasta el último. Allí se demuele la premisa de que sería violatoria a los primeros artículos de la constitución de Honduras ‘que se pretende cambiar’, donde dicta que los presidentes serán alternantes.

La famosa 4ta urna era consultar si la gente SI o NO quería unas nuevas elecciones para convocar a esta Asamblea Constituyente, no se expresaba nada acerca de la famosa reelección continua del presidente, que además sería válida en un proceso como este donde se cambia toda la constitución, a diferencia de la reforma que respeta los primeros artículos base de la Constitución.

Toda esta maraña de violación al Estado de Derecho, donde la consulta nunca se efectuó ni difundieron sus resultados, fue motivo para que se tomara por la fuerza al Presidente José Manuel Zelaya, es decir, haciendo uso de la FUERZA MILITAR en un episodio violento en su residencia hasta su destino en Costa Rica en pijamas. Este hecho no fue condenado como es debido por los medios de comunicación de la derecha en el mundo, como acto violatorio de los derechos humanos.

Aquí entra la cuestión criticada en Venezuela sobre la politización de las Fuerzas Armadas. ¿Acaso en Honduras no hay una politización al llevar a cabo a la fuerza un golpe de estado no justificado? ¿La Fuerza Armada debe estar al servicio de quién? ¿El presidente no es el Comandante en Jefe de la Fuerza Armada? ¿El presidente no es un político? ¿El partido es igual a la política? ¿El golpe de estado de Abril de 2002 no se desarrolló con un pronunciamiento del Alto Mando Militar de ese entonces? ¿Las Fuerzas Armadas no están al servicio del pueblo?

Se juzga al presidente Chávez por condenar Golpes militares. ¿Acaso él también no es un golpista? Y si lo es entonces, ¿logró su objetivo el 4 de febrero de 1992? ¿No asumió la responsabilidad del intento? ¿No fue a la cárcel? ¿Se escapó de la cárcel? ¿Más tarde no se destituiría al presidente de Venezuela de ese entonces por casos de corrupción, pero a través de la aclamada división de poderes? ¿Existía un verdadero estado de derecho con historiales sangrientos de toques de queda por rebeliones populares como el Caracazo? ¿Quién puede adivinar las acciones posteriores del MBR-200 si el golpe hubiese triunfado? Golpes al fin, no se justifican, pero ¡vaya diferencias!

Desde los medios de comunicación tradicionales se quiere imponer una visión de golpe de estado “legal”, por la participación de la Asamblea Nacional y el Poder Judicial en la toma del poder de Micheletti. La nueva dinámica que surge de los gobiernos de Latinoamérica ha obligado a emblandecer el discurso de derecha y ponerlo un poco más social y racional con el fin de arrastrar a confundidos sectores medios, hacia una supuesta alternativa democrática que es ramificación directa del sistema capitalista y pro-imperial que se está cuestionando actualmente. Esta estrategia de ramificación enmascarada está representada por esta visión sobre el golpe y también con el gobierno ambiguo de Barack Obama en EEUU. En otro escenario geopolítico como el de mediados del s. XX no habría esta connotación a nivel mundial de golpe de estado, ni un pronunciamiento de condena del Golpe desde Washington D.C.

Jugada precipitada la del presidente Hugo Chávez al declarar que “derrocaremos a ese gobierno” el día después del golpe al Gobierno de Zelaya. Fue arma de los medios para acusar de intervencionismo o de “nuevo Bush” en el continente. Es importantísima la estrategia del ALBA, que de una manera efectiva influencia a la OEA en su decisión de condena al golpe y apoyo a Zelaya. ¿Fuerzas Armadas del ALBA bombardeando a Honduras? NO. Pero políticamente, el presidente de Venezuela es vanguardia en esta correlación de fuerzas para presionar internacionalmente al gobierno usurpador.

Por otra parte, Chávez llamó “Goriletti” al “nuevo presidente” de Honduras. Es una clara ofensa hacia los gorilas que viven en la selva como hermanos. La libertad de expresión está claramente violentada actualmente en este país, por supuesto, a un sector importante y no precisamente de “acomodaditos”. No porque no se le haya renovado la concesión a una cadena televisiva, o porque se proteste por una reunión de dueños de medios, o porque no dejen decir a voz populi que el presidente se tiene que morir… sino porque no se deja trabajar al equipo periodístico de Telesur y otros medios alternativos que quieren reflejar la realidad de protesta. Pero, sobretodo, se golpea y arremete monstruosamente contra los manifestantes que piden la vuelta del presidente Zelaya, usando como arma a los militares. ¡Cómo a los intelectuales y políticos de la derecha se les agua la boca al pensar que en Venezuela debe regresar una estrategia militar así contra los movimientos sociales revolucionarios!


Fercho J.E

R-Combatientes de CMSKPA